sábado, 6 de junio de 2015

Esta declaración tiene nombre y es el tuyo

Hoy me he levantado
me he dirigido a la cocina de puntillas
bordeando las islas de ropa
que conquistaban el suelo de mi habitación
he preparado café para dos
y mi vida para ti
no he podido evitar sonreír al pensar 
que seguirías desnuda en mi cama
y tras llenar dos vasos
de canciones y zumo de poesía
he regresado a nuestro fuerte
descalza
por el suelo frío
como camino por tu corazón



y me he despertado.


domingo, 24 de mayo de 2015

Cierro y me quedo

Acertando a pintarse las uñas sin salirse por las líneas discontinuas de la carretera, acaba de tomar una curva tan cerrada que se le ha abierto la mente. Las luces de la calle le parecen fuegos articifiales, disfruta de su último cigarro como si fuese su primer segundo de vida. Calada tras calada por la lluvia le sonríe a los semáforos en rojo y cruza a ciegas con las manos en los bolsillos traseros de otro. No hay nadie por las calles, la ciudad está abarrotada.
Suena en sus cascos una canción que nunca ha escuchado y que se acaba de convertir en su canción casi favorita, sexo y menos siete dramas en su cabeza dejando la luna medio vacía, se llena de cerveza hasta desbordar de felicidad.

No puedes quererla bien porque no se deja querer.

Cierra los labios y abre los ojos, todo gira alrededor de sus dedos, anillos que destroza a puñetazos contra las paredes de su indiferencia. Echa a correr y frena en frío en pleno verano, ¿de dónde cojones ha salido esta sonrisa de póquer? se pregunta mientras mira su reflejo en los miles de ladrillos que acaba de salir por los aires. Es tan libre que se siente presa de ella misma, rompe sus barrotes y entonces, solo entonces, echa a volar.

Quiérela aunque diga que no se deja querer.

Camina pisando las baldosas amarillas que se encienden justo delante de las puntas de sus miedos, se conoce todos los caminos de todas las casas en las que un día le hizo perder vergüenza al misterio. Ojos que no ven, noche que acaba en orgasmo. Pero se acaba de ir de tu ilusión dejando una nota en la encimera: 'no me llames nunca, me verás en gran Vía cualquier día en el que yo no esté allí.' Y mientras tanto ella espera desesperada teniendo espejismos de su colonia entre las miles de personas que se atrevan a llenar Madrid de pisadas.

Quiérela, joder.

Ha vuelto a la vida, ha encajado perfectamente las llaves de su vida en una cerradura ciega y sin puerta. Entra en casa de puntillas para no despertar sospechas a todos los venconmigoparasiempre que no se han atrevido nunca a pedírselo. Es nociva, veneno directo en vena, convierte en yonkies a todos los que se atreven a rozarle los labios. Escasean sus cumplidos, convierte en 'quizá algún día' todo lo que toca, pero no toca nada.

Nunca.

Ódiala hasta no poder quererla más.








sábado, 16 de mayo de 2015

Tormenta seca

Tiembla el suelo, observa impasible, se rompen los cristales en más de siete continentes.

grita

Hace exactamente doce vidas que aprendió a bailar bajo las tormentas eléctricas, sortea los rayos haciéndose una ralla encima de los charcos de desesperación que han llorado otros, pero ella no. Ejerce de funambulista sobre los renglones torcidos que ni Dios ha sido capaz de enderezar, se sienta todas las noches en el borde de su precipicio favorito a desojar margaritas secas mientras balancea los pies sobre su destino.

y grita
Araña las pizarras con los dientes, es la primera en llegar a todas las traiciones y parques de atracciones con montañas rusas que suben y prometen, y bajan, y mienten. Caída libre desde el infierno, siente el vértigo de no sentir absolutamente nada.

y grita

¿Sabes lo que es fuego? Fuego es ella.
Tiene la extraña manía de quererse cada día más de lo que se podría permitir. Mastica chinchetas con chicles de menta y escupe mariposas a todas sus ex-tequieropero que ahora se mueren de frío.
Odia mentir, aunque lo haga; 
odia querer, aunque lo haga; 
odia echar de menos, aunque lo haga; 
odia haberse visto siendo de alguien más ególatra que este texto, pero como todos: necesitamos tener a quien echarle las culpas cuando todo va mal, a quien quitarle las ganas cuando nos va bien.

Acaba de confesar que no le gusta estar sola, que prefiere estar consigo misma. Quiere sentir algo que no sea el peso del mundo o la ausencia de tristeza. No le mires directamente a los ojos, sabe por dónde vas. Es de las que se cortan el pelo por no cortarse la cabeza

y grita.



miércoles, 13 de mayo de 2015

Serendipity


¿Hola?

Genial, el buzón de voz.

Llámame cuando escuches esto, anda.

Me he despertado a las 5:37 en una cama que no era la mía rodeada de petacas y dardos fluorescentes, estaba corriendo hacia la nada para llegar al centro de tu afirmación silenciada cuando me ha encontrado una hoguera a la que he tirado todos nuestros recuerdos, y me ha parecido verte arder entre las llamas.
Estaba acercandome a ti cuando me he quemado las manos.
No recordaba lo mucho que escocías hasta que has desaparecido con la misma rapidez con la que llegaste a mi centro de control, y me he visto llena de llagas en las que no has dejado de meter el cuerpo entero mientras volvía a casa para contarte esto. Y sigues tirándome limón a las heridas ahora que te hablo de lo preciosa que quedaría tu ausencia entre luces de neón y humo azul.
Esforzarme en olvidarte es como intentar apagar un fuego con alcohol
acabar bebiéndomelo
y quemándome por gilipollas.

Son las 6:42 y ahora lo entiendo
tú eres las llamas
mejor no me llames.


-Click.-

viernes, 8 de mayo de 2015

Rotos descosidos


Se paseaba descalza por sus ruinas tarareando su canción favorita mientras jugaba con una moneda de aire haciéndola bailar entre sus dedos. Siempre que sorprendía a alguien mirando fijamente al vacío se sentía identificada con los relojes que tan solo dejaban pasar el tiempo y decidía arrancar de cuajo todas las pilas de todos los despertadores de todas las casas en las que nunca había amanecido.

Reía a carcajadas cuando todo era tan triste que no quedaban motivos para dejar de aguantar la respiración, sabía muy bien que cuando no le quedaba nada nada, no tenía nada que perder. Llevaba la razón siempre encima hasta el día que la desnudaron a escondidas de la suerte y la perdió entre unas sábanas del color de todas las mentiras que estaba cansada de escuchar. 

Odiaba los días pares que acababan en trece, soñaba despierta hasta el punto y coma de dejarse caer en cualquier poesía de cualquier escritor cualquier viernes treinta de febrero, para después romper todas y cada una de sus libretas con la punta de la lengua.

Era despistada, siempre se dejaba algún mechón suelto cerca de todos los cabos que tenía bien atados. Iba de puerto en puerto con la esperanza de que alguien se fijase en que lo importante no es el ancla, lo importante es el suelo.

Lloraba zumo de limón a litros por no dejarse las compasiones, se pasaba veinticinco horas al día rasgándose las penas entre las trenzas que más tarde se arrancaba con sus propias excusas. No era una chica fácil de entender, ni de desvestir, ni de retratar, ni de escribir. Pero sí, por desgracia, de querer.

Creía en las primeras veces, pero no en las segundas oportunidades. Tenía debilidad por las manos que decían cosas más bonitas que algunas bocas de poetas de bragueta, esos  que subestiman a las mentes inquietas que se atreven a leer la mierda que escupen en sus libros.

Era triste, era muy triste, pero estaba feliz. Cada mañana se despertaba con un beso, se hacía un buen café y se vestía con sus mejores motivos. Después salía a la calle a comerse el mundo a suspiros de su propia mano, se salvaba la vida en los pasos de cebra y en las rachas de resignación.

Escribía cada noche diecisiete folios, los mismos que quemaba a la mañana siguiente con el primer cigarro del día en el que esperaba convertirse en una persona nueva, sin éxito. Se sentaba en silencio a escuchar el sabor de su último orgasmo y se relamía los sueños.

Tenía tan solo diecinueve años y setenta y nueve cicatrices.




martes, 5 de mayo de 2015

Amen, amén

Insensible, como el que se tatúa en el pecho el nombre de su musa con agujas oxidadas
pensando en el amor antes que en el dolor de las consecuencias
Infiel, como la que se acuesta con un desconocido sin nombre
ignorando su historia y el dolor de las consecuencias

Ha nacido un secreto entre los folios de esa poesía que nunca he llegado a escribir, me busca arrastrándose por el techo destrozado del frío de mi último verano, gimiendo en mis entrañas están mis días de luto y mis salas de espera en consultas impacientes.

Ahora dime cómo le explico yo a mi psiquiatra que el problema no eres tú y que el motivo fue que fuiste.

Estoy demasiado feliz para estar triste, soy demasiado triste para ti.

Suerte.

Miénteme como si nadie nos estuviera viendo -encantada, el dolor es mío-

Qué cojones me importa a mi que se haya abierto una ventana si me he pillado los dedos con la puerta y tengo miedo a las alturas demasiado bajas.

Estoy bien, respondiéndote. Y esa ha sido la pregunta más triste que me han hecho nunca.

Soy más fuerte que el  pinta uñas de una histérica, pero más débil que una bomba nuclear. Si pudiese elegir un solo motivo para quedarme, me iría. -un placer desconocerte-

Sí, pero no.
 
Suerte.


lunes, 23 de marzo de 2015

Si mi vida estuviese hecha de pedazos, este sería uno de ellos


Recuerdo aquel día en el que me confesaste que las noches te parecían más cortas cuando amanecía tarde si no te dejaba dormir, ya sabes. Aquel día prendimos fuego a nuestras derrotas haciendo del humo nuestro propio refugio anti-daños, símbolo de la tolerancia como bandera, nos gustaba vernos arder. Dejamos las huellas de nuestras manos en las paredes de ese castillo que alquilamos sabiendo que no íbamos a volver, nuestras sombras hacían eco entre mis huesos y tu hueco de la cama, mi lado ahora está frío y vacío cada caja de nada para ver si no encuentro todo.
Siempre desayunábamos tostadas con aceite y calma, recogíamos nuestras ganas del suelo y las poníamos encima de la cama. A veces me vienen flashes de tu equipo de música al máximo a las once de la mañana, tú bailando en bragas por el salón haciendo que la vida tuviese un poco más de color y yo fotografiando ese momento con el objetivo de mis aurículas.
Tenía la manía de tatuarte en mi piel día a día, siempre tan transparente y a la vez tan dolorosa, decías que los problemas hay que aprender a hacerlos más pequeños, y tú me hiciste tan pequeña que acabaste perdiéndome de vista.
Ahora me pregunto si dormirás sola, o si otra piel me ha podido llegar a sustituir. Entre qué piernas bailarás los tangos que yo te enseñé a dominar, sobre qué labios perderás la inocencia de una noche incompleta, qué manos acariciarán ahora cada una de tus aristas, si alguien se habrá atrevido a intentar encontrar el tesoro del mapa que dibujan los lunares de tu espalda. Todas esas cosas que sé que querrás tener como quien intenta llenar de autosugestión un cubo sin fondo.
Me pregunto cómo de grande será tu vacío y cuantas veces habrás pasado al lado de alguien que haya acertado a llevar mi colonia. Ya has visto cómo empieza este laberinto, ya me he encargado yo de cerrar su final.

domingo, 22 de marzo de 2015

Desiertos de hielo

Grítame en silencio
muérdeme por dentro
arrastra tus mentiras por mis labios
hasta dejármelos secos.
Océanos vacíos
desiertos de hielo
tu cinismo crea eco entre los huecos de mis huesos
que otras
                rellenan
                              con versos.

Ni cierra y no vuelvas ni quédate en la puerta
no tenías que haber llamado nunca.


Corazón con coraza y con razón te rechaza
no entiende de miedo
no pone amenaza 
no siente primero aunque crea en lo eterno
si quiere yo espero
si hiere le puedo.

Despegaste hacia el suelo olvidando que nunca quisiste aprender a volar, tan cobarde como el que se hace el muerto en vez de luchar en una guerra casi ganada, tan triste como una despedida sin palabras, tan ingénua como una niña pequeña que espera un futuro lleno de pétalos de rosa.

No vales nada cuando no tienes nada que ofrecer
y hace mucho que te acabaste.


Tu frío en mi nuca
todas mis caladas saben a tu último 'pero'
sin mi yo no



ya no te quiero.



sábado, 7 de marzo de 2015

Vamo(no)s

Eres tan impredecible como un mentiroso que afirma que está diciendo la verdad
tan caos que no se ve por dónde empiezas ni dónde pretendes acabar
tan devastadora como un tornado que se destroza a sí mismo
por el simple placer de destrozar
tan incomprensible como un mensaje a las siete cervezas y cinco de la madrugada
tan duda como el que pierde la oportunidad de su vida por no querer arriesgar
tan incógnita como la caja de Pandora en manos de un cobarde
tan infrangible y tan cristal que destrozas y cortas a partes iguales.


Me sabe la boca a cerveza y a tu recuerdo
amargo.


Busco un café caliente
o un café frío
pero templado 
no te quiero.


martes, 24 de febrero de 2015

Bajo tierra

No empiezo de cero, empiezo de cuatro
dame un solo motivo para quedarme
y te juro que me marcho.
Día tras día
termina mis putas frases.

Léeme entre lineas 
que no pienso escribir
que no te pienso escribir
que te pienso
que no pienso
que me escribas.

Como vuelvas a pasearte por mi cabeza con tu disfraz de nostalgia
me voy a quitar la consciencia de seis tragos y siete caladas
Escarcha en las retinas y tu nombre en mis costillas
tus heridas fueron mías, y las mías 
me las hiciste tú.

Dame dos segundos más de vida 
tengo tus puñaladas como ofrenda
no sabes lo que es verte correr cosida a mis clavículas
en contra del tiempo 
arrastrando mentiras
y desangrándome por dentro.

Vete de mi vida
no eres más que recuerdos
no eres más, te recuerdo
no eres
no recuerdo
no eres, pero te recuerdo
vete, mi vida.


Vete.



lunes, 9 de febrero de 2015

Erase una vez que no fue nunca

El gato mató a la curiosidad, no te confundas.
Los cuentos deberían contarse comenzando por el final:
'Fueron felices
hasta que se conocieron demasiado
y acabaron siendo
completos desconocidos.'

No todas somos la princesa de la torre
ni la Eva del edén
ni la rubia de pelo largo
ni la que cree en el amor a primera vista
ni la que pierde los tacones
ni la que se hace la dormida
ni la que se pincha por gilipollas.

Algunas somos la serpiente que ofrece manzanas
o la propia manzana envenenada
la isla desierta sin torre
el dragón que custodia el castillo
los finales tristes que nunca se cuentan
el tacón de cristal roto y perdido
la droga que se metía Alicia
las doce de la noche que le da calabazas
a todos los imbéciles que nos creen princesas.


No todas necesitamos que nos salven
ni todas queremos ser salvadas.






jueves, 5 de febrero de 2015

Punto y aparta

Vamos, acércate
métete más en mi
mucho mar a dentro
hasta que puedas oír cómo se rompen mis huesos tras tu paso
cómo me explota el corazón.
Ha terminado el juego, solo hay un ganador. Punto y final.
Reiniciar.
-pero esta vez sin adversarios-

Tengo tantas grietas en la piel que cuando lluevo hay goteras que me ahogan en mi propio cuerpo. Existe una droga que lleva tu nombre y que creo que solo consumo yo.
Mata dejándote viva, es horrible la sensación que deja, y aún así es adictiva.

Inspiro penas, te expiro a ti
me estoy clavando rítmicamente un cuchillo en el esternón,
al compás de tus latidos.
Desgarrándome.
Desangrándome.
Mientras me miras sonriendo, como si todo esto fuese un juego de críos.
Ha terminado el juego, solo hay un a víctima. Punto y aparta de mi camino.
Revivir.
-pero esta vez sin ti-


Tú y tu manía de no acabar nunca las frases.
''Te quiero...''
Tranquila, que ya te ayudo yo.
''... joder la vida.''

Quiero tener la certeza de que no vas a se cierta, y tengo la incertidumbre de que te voy a tener algún día. Me voy por donde he venido pero con tu camisa puesta, pierdo la apuesta de no querer ser lo que tengo. Te tengo y me vengo abajo mientras intentas venirte arriba y me derribas. Pero soy de acero.
Vuelvo a mover primero.
Entre la pared y la espada clavada en la pared
y tú sin ver
que yo no veo nada
que no quiera ver.
Te pido una coartada y me respondes con excusas,
estoy ya cansada de que me inventes musas.
Soy la paz que firma tu guerra con tinta de límón en todas las heridas que nos hemos hecho,
te escribo una canción y te mato a versos.
No soy poesía y mucho menos tu poeta.
No eres mi musa y mucho menos mi planeta.
Soy veneno en tus venas llenas de penas.
Te quemaré hasta que te deshagas
te amaré hasta que me deshagas.

Desesperación y angustia son mis mejores amigos
no te atrevas a jugar -a este juego- conmigo
He ganado tantas veces que he olvidado las que he perdido
he pedido que me beses sin quererme y no has podido
como si tus labios no pudiesen pronunciar la verdad
y tu cabeza te gritase siempre 'nunca'.
Vuelve a morderme la nuca.
Conmigo sabes lo que es querer
con el resto sabes lo que es perder
me.



martes, 3 de febrero de 2015

Intento de.

Quererla podemos todos, no es difícil.
Pero sé que yo, yo lo hago más que ninguna.

No me habléis de amor si no le habéis visto despertar,
y cómo, mientras se estira entre bostezos,
el mundo empieza a pesar un poco menos.

Y su maldita mirada, no he visto ojos más intensos,
tanto que vacían hasta a la propia luna,
y a la vez llenan de anestesia mis venas.

Ella es ese momento antes del orgasmo,
esa primera bocanada de aire al sacar la cabeza del agua,
esos tres centímetros antes de tocar el suelo
tras una caída libre,
siendo ella el paracaídas.

Es ese café oscuro -como sus ojos-
que me da la vida por las mañanas
y me deja en esa espera tibia del contacto con su lengua.

Que me conozco su voz cantada, gritada y susurrada,
Y sus palabras más sucias, y las más bonitas,
y las más tristes, y las más malas.

Me he apostado la vida por un cielo hipotético,
y mientras respiro a medias, ella juega con la otra mitad
que me mantiene viva.

No sabéis lo que es sentir más miedo que ganas
y aún así saltar al vacío, perder la conciencia,
y acabar en la tranquilidad de su cama.

Que sé lo que es caminar de puntillas sobre su in certeza
mientras me digo: ''Hoy sí, pero, ¿y mañana qué?''
y aún así no soltar cuerda.

Porque ella es el único motivo por el que soy capaz
de romper mis miedos con las manos
y soplarlos hasta que no quede más humo en mis pulmones..

Y qué si soy una loca soñadora
que solo busca dormir sobre su espalda
y contar sus lunares que queden
más cerca de los míos.


Porque quererla, podemos todos.

Pero sé que yo, yo lo hago más que ninguna.

lunes, 2 de febrero de 2015

.redruM

Llenas mi vacío con más vacío.
Me devuelves el aliento
en una cámara de gas.

Me vendes calor y me llenas de frío
y te regalo mi sangriento
corazón que no da más.

Quemas como un hielo, hielas como el sol
gritas en silencio, curas con alcohol.

Qué bonitas quedan tus manos alrededor de mi cuello
tu increíble incredulidad por no creerme
y creerte constantemente que eres verdad.

Me pasas por encima como si fuese un atropello
te bajas del coche y finges no verme
me dejas moribunda hasta en tu propia ciudad.

Rompes con palabras lo que creas con tus manos
solo somos dos humanos que no quieren descansar
de joderse la autoestíma y el puto alma con pianos
que suenan a suicidas que no se atreven a disparar.

Eres cuchillo y herida
eres cicuta bebida
eres limón y sal
de mi vida.


domingo, 1 de febrero de 2015

Yomiconmigo

Los libros nuevos huelen a nostalgia
los muebles viejos suenan a recuerdo
las sábanas limpias tienen el tacto
de la primera vez que haces el amor
el sexo sucio tiene el sabor
de la última vez que amas.

La lluvia escuece cuando cae bajo techo
pero queda preciosa en las yemas de mis dedos.

El ruido sordo de un rayo
como la colisión de mis huesos contra el suelo
la diferencia entre un 'te quiero, pero...'
y un 'pero te quiero'.

Hay valentías que duran lo mismo que una estrella fugaz
los deseos solo se cumplen si no se desean.

Hay chicas tristes
con cara bonita
que son dinamita
si las desvistes.

Hay mentes inquietas
de manos tranquilas
pero dilatan pupilas
y dejan grietas.

Hay días que siempre se viven con sueño
y sueños que se llegan a vivir de día
hay almas vacías que no tienen dueño
que piden a gritos hacerse poesía.


jueves, 29 de enero de 2015

Dos años sin daños

No soy de nadie que no haya sido antes más mío que suyo
y no existe
                  color más intenso
                                             que el de una mentira dicha de verdad.

Como los que dicen que no follan,
que hacen el amor.
Los cuentos son para dormir
y yo contigo no quiero.

Y yo que quiero irme y no puedo
y tú que no te dejas quedarte y me puedes
alfileres cojos
el vértigo de asomarme a tus ojos
y no querer verme reflejada en ningún pero.


He dejado escondida mi vida en la cima de tu ombligo
como una isla rodeada de ruinas
mi caos pisando las minas
que hemos puesto en toda esta guerra.

R e s p í r a m e   d e s p a c i o
destrózamedeprisa
a ver si con suerte y sin camisa
recompones todos mis pedazos.

He decidido no tomar ninguna decisión que tenga que ver contigo
pido la paz y la palabra guerra para tatuarla en mis oblicuos
ten cuidado al morderla
quizá te acuestes con ella y te despiertes conmigo.




martes, 27 de enero de 2015

A la cuarta va la vencida y no tenemos derrota

Me miras con cara de tregua mientras yo ya tengo más que pensada nuestra guerra
el escenario es mi cama y el telón sube con los latidos
baja tus defensas, mis disparos traducidos a mordiscos son más fuertes que tus propias excusas.

Has traído el Sáhara a nuestro enero
quiero mover primero.

Y te dejas llevar
como un gato que busca calor entre mis labios
todos
ellos.

Empezamos ese juego de 'a ver quién puede más, quién piensa menos y quién lleva el control.'
Y no nos controlamos
y nos controlamos
queriendo hacernos marionetas del sexo
presas de un sexto sentido
la prisa de tu risa
las ganas de la mía.

No conozco paisaje más bonito que el de tu espalda en horizontal, tus brazos en vertical y tu lengua dibujando constelaciones sobre mis hombros, haciendo como si el mundo no pesara una mierda.

Tus dientes rodean mis aristas y el suelo se viste con nuestra ropa
entre tus piernas
hueles a libro nuevo escrito en braille, 
quiero leerte con las yemas de mis dedos.

Me susurras a voces que no pare
me gritas bajito que me quieres
somos como dos alfileres
que se pinchan hasta quemarse.

Te beso tu centro de gravedad de la mejor forma que ha sabido nadie y todavía te preguntas cómo soy capaz de levantar tu mundo con un suspiro; me pegas a ti como si me quisieras tatuar en tu propia piel, ya no sé dónde terminan los orgasmos y dónde empiezan los gemidos.

Noto con los labios cómo brillas haciéndole sombra al propio cartel de Hollywood, 
eres como dieciséis mil granadas de confeti explotando a la vez entre mis arterias,
bandera blanca a todas las vergüenzas
le he pedido una tregua a nuestras derrotas.


Despacio, sin prisa
deprisa, sin espacio.

jueves, 22 de enero de 2015

Cinco atardeceres y un disparo sordo

Ya no juega con sus muñecas rotas
le gusta correr por la esfera de su reloj biológico
en contra del sentido de la realidad.
Sopla piruletas y chupa dientes de león
mientras tararea su canción favorita
-esa que suena en todas las bodas
en las que la novia se da a la fuga-.

Desde que miró fijamente al Sol
ha perdido su sombra
desarmada y desalmada sangra en seco
frena en vacío hasta que desborda
nunca ha sido de mentir
tampoco de decir la verdad.

Lleva el pasado en la espalda cosido con hilos de aluminio
no le queda ni un solo espejo que no haya roto con sus propios latidos
siete años de buena suerte para el que sea capaz de reflejarse en ella
sin romperse.

Le gusta el algodón de azúcar, las películas de amor y el olor a incienso
dice que le hacen olvidar a todos los diablos que le comen la cabeza
-porque alma ya no le queda-.

Le gustan los ramos de flores, el ruido del silencio y notar el frío en la cara
dice que no dice nada que haya pensado antes
piensa que no piensa nada que no vaya a decir después
se deja llevar
se dejaron las llaves de su jaula dentro
de su corazón que estaba fuera
de la jaula
que estaba abierta.






lunes, 19 de enero de 2015

Un piano sin teclas sobre una guitarra sin cuerdas


Voy a contar hasta diez
no me tengas en cuenta.


Uno.

Los cuentos que tienen un final no pueden ser felices
acaban comiendo perdices por no comerse la puta cabeza
y colorín colorado
esta zorra te ha acabado.


Dos.

A hija de puta no me gana
   n
     a
       d
         i
           e.


Tres.

Desvestir personas puntuales
para vestir colchones con cuerpos fugaces
y pedirles deseos en vano
como amores de verano
que como llegan, se van
fácil
rápido.


Cuatro.

Mi suerte nunca ha llevado tu nombre.


Cinco.

Te he escrito ochenta y tres cartas sin tinta
te he llenado el contestador
con llamadas que no he efectuado
como cuando le daba calor
a tu corazón helado
para que acabes destrozando
todo lo que te he regalado
amor.


Seis.

Mi caja de Pandora
es la torácica
sorpresa
está vacía.


Siete.

Me siento en la cornisa de mis miedos,
balanceo los pies sobre el vacío.
Me gusta sentir el vértigo,
me gusta vivir en frío.


Ocho.

Yo seré gilipollas ahora, pero tú vas a seguir siéndolo siempre.


Nueve.

Llueve
nieve
hielas
hieres
vuelve.


Diez.

Ya sé que te he dicho que no me tengas en cuenta
pero cuenta conmigo
cuando, de tantos finales
pierdas la cuenta.

domingo, 18 de enero de 2015

De veinticinco a cero

Esa reacción al asustarte con tu propia sombra 
sensación de miedo 
sinsentido
soy yo, abre la puerta
voy a cerrar con llave por dentro.

Soy la enfermedad que es mejor que el remedio
tu pie izquierdo
la única bala de tu ruleta rusa
atrévete a apretar el gatillo
me encanta este juego.

Acércate, que no muerdo
-hay que ver cómo miento-
soy esa pesadilla en fase REM
pirómana
duermo debajo de tu cama
no juegues con fuego.

Quien ríe el último
es porque ha matado a los demás
cámara de gas 
en tu cabeza
tiras piedras a tu propia casa
te envenenas.

Soy tu antídoto en el puto cielo
quiero que sientas mi vértigo
me he rapado el miedo
te estás dejando largas las dudas
a ver cuánto duras
yo ya no te espero.


Todavía no he reído.