Llenas mi vacío con más vacío.
Me devuelves el aliento
en una cámara de gas.
Me vendes calor y me llenas de frío
y te regalo mi sangriento
corazón que no da más.
Quemas como un hielo, hielas como el sol
gritas en silencio, curas con alcohol.
Qué bonitas quedan tus manos alrededor de mi cuello
tu increíble incredulidad por no creerme
y creerte constantemente que eres verdad.
Me pasas por encima como si fuese un atropello
te bajas del coche y finges no verme
me dejas moribunda hasta en tu propia ciudad.
Rompes con palabras lo que creas con tus manos
solo somos dos humanos que no quieren descansar
de joderse la autoestíma y el puto alma con pianos
que suenan a suicidas que no se atreven a disparar.
Eres cuchillo y herida
eres cicuta bebida
eres limón y sal
de mi vida.
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