me he dirigido a la cocina de puntillas
bordeando las islas de ropa
que conquistaban el suelo de mi habitación
he preparado café para dos
y mi vida para ti
no he podido evitar sonreír al pensar
que seguirías desnuda en mi cama
y tras llenar dos vasos
de canciones y zumo de poesía
he regresado a nuestro fuerte
descalza
por el suelo frío
como camino por tu corazón
y me he despertado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario