si pisar el acelerador y no soltarlo
o frenar en seco
y mojarme.
Me van a reventar los oídos de tanto silencio.
Esta sensación es semejante a la de un gato que ladra y no entiende ni a su propia sombra mientras se persigue la asfixia, unas uñas que no arañan pero muerden cuerpos de cristal blindado, una pistola sin balas en manos de un histérico con fobia a las alturas demasiado bajas, una cama helada con cientos de cuervos volando por el suelo, una casa cerrada con miles de muertos volándome la cabeza
genio sin destreza
ninfómana sin manos
cuerpos sin veranos
destinados a vivir con frío y a morir
desangrados.
Es precioso ser isla
cuando tienes mar donde olvidar que todavía existes
Es horrible ser mar
y chocar cada minuto con la misma orilla.
Acabo de empezar a terminarme
si no termino ningún día de empezar
acaba conmigo.